Propósitos

De ti, de tus

ojos estoy encadenado,

de tus caderas

que nacen al jarrón,

hoy yo estoy en tus manos.

 

Quemaremos nuestros

fantasmas, miedos y tragos,

como dos desconocidos

en el mejor de los abrazos,

etéreos, cambiando de plano.

 

Descansaremos al

hípico son de un piano,

construiremos nuestro palacio

con buenas vistas al sol

en verde terreno plano.

 

Y como quién

busca a oscuras tus labios,

seguiré tu sonrisa,

radiante en el frío, luna

de menguante cuarto.

Deja un comentario